Empate en la Bombonera: Pegando se entiende la gente


En un partido mal jugado a propósito, River y Boca aburrieron a toda Argentina. Los de Gallardo quemaron los papeles, se sacaron el smoking y se pusieron el overol. Terminaron con 11 gracias a un permisivo Trucco que debió expulsar a Vangioni, Ponzio y Mercado. Pese al empate en 0, ventaja River.

Si bien Gallardo salió del túnel a La Bombonera tapandose la nariz, el olor rancio lo puso el juego de su equipo. Un River diferente, lento e impreciso se vio ayer en la cancha de Boca. Desde el arranque mostró que la intención era cortar todo tipo de juego con infracción. Al parecer una táctica valida y al borde de la ética profesional.  Sin embargo, la vehemencia con la que los jugadores visitantes golpearon a los locales era meritoria de una sanción mucho mayor. El arbitro Trucco no expulsó debidamente a Vangionni por una falta sobre Martinez que sacó al burrito de la cancha, no le mostró la segunda amarilla a Ponzio por una infracción contra Meli que era claramente merecedora de tarjeta y dejó que Funes Mori y Mercado peguen a gusto y placer,

El local poco aportó para que la situación cambie. Por momentos dio la sensación de que Boca se sentía cómodo con el desarrollo del juego. Meli y Erbes se vieron en su salsa cuando el partido comenzó a entrar en la lucha y en el choque. Con los volantes abocados a la pelea, Chavez, Fuenzalida y  Calleri quedaron muy aislados. Gago, fastidioso durante todo el partido, jamás encontró la colaboración de sus compañeros para generar juego. Pese a la escasa propuesta futbolísitca, Boca tuvo posibilidades de llevar peligro al arco rival. Producto del déficit de River para recuperar la pelota limpia, se generaron aproximadamente entre 12 y 13 infracciones con oportunidad de centro al área de Barovero. En ninguna ocasión el local supo aprovechar el balón detenido. Si Boca hubiese tenido el poderío aéreo de River, probablemente el partido hubiese terminado de otra forma y los sabiondos que hoy aplauden las malas artes practicadas por el conjunto de Gallardo tendrían otro discurso.

Ventaja para River. Así terminó el primer chico en la Bombonera. Jugando de local se debe siempre sacar diferencias, y más aun cuando el rival muestra claros signos de desgaste. El gol de visitante vale doble (al empatar en el resultado global) justamente porque es más difícil marcar en esa condición. El jueves próximo, en el Monumental y con toda su gente, River buscará rematar el trabajo que comenzó ayer fuera de casa. Boca no está muerto, pero el camino hacia la final comenzó a ponerse cuesta arriba para el equipo del vasco.


Por Pablo Ruybal
pabloruybal@turealidadparalela.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s